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domingo, 1 de diciembre de 2013

Acaparadores

Lucía(1)  solía etiquetar cada cosa que entraba en su casa. Era una persona extremadamente ordenada, capaz de encontrar en un pestañeo un recibo bancario de hacía veinte años. La pregunta es, ¿para qué podría alguien guardar un recibo bancario tanto tiempo?
Muy pocas personas fuera del ámbito familiar más cercano tenían permiso para penetrar en su casa. Su puerta permanecía cerrada, o como mucho entornada incluso para los vecinos del edificio. Casi todos coincidían en que Lucía era una persona agradable, con un punto elegante y muy educada, pero muy pocos podrían describir que había más allá del pequeño mostrador de la entrada.
Cuando Lucía falleció, en su casa se pudieron encontrar más de trescientos lienzos, más de cuarenta archivadores de documentación obsoleta, que incluían escrituras de propiedades que ya no eran suyas o que ni existían, agendas de hacía más de dos décadas, material de oficina suficiente para un colegio completo durante más de un año, juguetes que pertenecieron a su hijo y otros muchos objetos, algunos inverosímiles. Eso sí, todo estaba ordenado como si ella fuese un intendente militar.
Lucía era una acaparadora.

domingo, 17 de noviembre de 2013

Sesiones de replicación.

Proximamente, comenzarán las sesiones de replicación. Estaremos encantados de teneros con nosotros. Inverte en ti mismo.


Anotación sobre la grandeza.

Aunque pueda resultar más difícil de apreciar, el daimon también está presente en personas que no parecen tener nada excepcional. Tal vez no sea una llamada al éxito o al encanto mundanos, ni a la grandeza o incluso la santidad, pero no deja de ser una llamada a su carácter o naturaleza.' Todos conocemos a personas que llevan una vida en apariencia rutinaria, que no han sido llamadas a tareas de excepción como la de poeta, chamán o conquistador del universo, pero a las que vemos centradas, realizadas, relajadas, interesadas, de buen humor, buenas. Y parecen, además, felices. En griego, felicidad era eudaimonia, tener un buen daimon o un daimon complacido. No se trata de qué hacen —pueden ser vendedores de zapatos o pastores—, sino de cómo lo hacen, con qué arte, integridad y entusiasmo. Su vocación no radica en su trabajo sino en su vida: en el bar, en la familia o en sus aficiones. En su vida imaginativa más íntima. Es tan probable, o incluso más, que alcance la santidad la inadvertida pero generosa madre de cinco hijos que un gran artista. Pues su llamada puede ser él pasar inadvertida, ser lo más convencional posible, pero no de una forma que la anule sino que le haga exaltar el valor de las pequeñas cosas — como hacer la colada o conducir un coche—, sembrando la armonía, la colaboración y el bienestar. Son personas de un atractivo antiheroísmo en una época en que lo heroico suele oler a sospechoso: los constructores de imperios, los amasadores de fortunas, el divismo de los artistas, los grandes triunfadores... Ninguna vida es mediocre cuando se contempla desde el interior, desde el punto de vista del daimon. 

La tradición oculta del alma, de Patrick Harpur.

La verdad es que poco puedo explicar este párrafo. Desde el punto de vista de los mitos, hace comprender lo que es la grandeza. Es para mí incómodo describir de qué trata este libro realmente, porque me quedaría muy corto intentando hacer que cupiera en una entrada de bitácora.

Puntos de vista subjetivos: hipnosis.

Siempre que practico una técnica, me someto a ella. Por suerte, no soy cirujano. Podéis encontrar una pequeña colaboración que he hecho en ipsicologo.com, en la que cuento mi experiencia al ser hipnotizado. Uso ejercicios de autohipnosis para varios fines en mi práctica. Como indico en el artículo, he leído artículos a cientos, pero muy pocos desde el punto de vista del hipnotizado. 

Artículo aquí.

domingo, 27 de octubre de 2013

La identidad

[Un] santuario sintoista de dos mil años de antigüedad, cercano a Ise, en Japón, se conserva como el primer día porque los edificios de madera de ciprés se reconstruyen por completo cada 20 años. El santuario de Ise evoca una cuestión filosófica debatida desde la época de Platón: cuando un objeto experimenta de manera constante grandes renovaciones, ¿hasta que punto pierde su identidad original?

Peter Pesic, Investigación y Ciencia, septiembre de 2003. 

¿Somos nosotros después de todo este tiempo?

El artículo completo y gratuito aquí.


Los oscuros lugares del saber

Disfrazado de libro sobre Parménides, Kingsley me ha entregado muchas enseñanzas en pocas páginas. Pronto leeré otro libro del mismo autor, aún a riesgo de repetirme. Aún me quedan las dos últimas páginas. Terminar un libro que me ha sorprendido, emocionado, siempre me sabe a despedida. 

A lo largo de toda la antigüedad los más destacados intérpretes [de oráculos] sabían que la mayor parte de la interpretación consistía no en interferir sino en mirar , en escuchar y en permitir que las cosas observadas revelaran su significado.


...


Hubo un hombre procedente de Creta  al que, en el dialecto cretense, se lo conocía como un kouros. Las leyendas describían que había dormido durante años en una caverna sagrada y había aprendido todo lo que sabía a través de un sueño. Se decía que, para él, los sueños eran sus maestros, que no había tenido ningún profesor de carne y hueso porque su maestro era su sueño.

Más tarde se hizo famoso por curar ciudades enteras; y la tradición que hablaba de él dejaba bastante claro de dónde venían sus poderes sanadores. Procedían de lo que había descubierto del mundo de los muertos y el juicio de los muertos, de "sus encuentros mientras soñaba con los dioses y las enseñanzas de los dioses, y con la Justicia y la verdad"

El libro habla del silencio, de una quietud feroz, de los oráculos, de la perspectiva y de la muerte. El libro me ha recordado que nuestros anhelos sólo nos hacen saltar de un deseo al siguiente. ¿Cuáles son ahora mis anhelos? ¿Son los mismos que hace años?


Enlace a En los oscuros lugares del saber, de Peter Kingsley en la Casa del Libro.

sábado, 26 de octubre de 2013

El alma - la psique

Radica en ella (en el alma) la fuente y el origen de todos los bienes y de todos los males, no hay cosa que convenga más que sea conocida a fondo, a fin de que, purificado el manantial, dimanen y corran puros los arroyos de todas las acciones. Mal podrá gobernar su interior y sujetarse igualmente a obrar bien quien no se haya explorado a sí mismo. En efecto, lo primero de todo debe conocerse el artífice para saber qué obras hay derecho a esperar de él; para qué empresas es hábil como agente o como paciente y para qué empresas no lo es.

Luis Vives, llamado por el autor F. Watson "padre de la psicología moderna".

Escribir y sentirse mejor

Si tienes ya el gusanillo de la escritura dentro, sabrás que a veces se siente en una forma un tanto ansiosa, como las ganas de hacer deporte, por ejemplo. Hace unos años, la camiseta de la carrera de San Silvestre exhibía un eslogan que decía:
¿Cuándo te duele más, cuando corres o cuando no corres?
Y a mí me pasa un poco con esto de escribir: yo me pregunto.
¿Cuándo te duele más, cuando escribes o cuando no escribes?
Pero también es un hábito, así que puede perderse y adquirirse…
El primer planteamiento que se debe hacer uno respecto a escribir, es si de verdad quiere o necesita hacerlo. Hay quien quiere pero no lo necesita, hay quien lo necesita y no quiere. Todas las combinaciones son posibles. Por eso comenzamos abordando dos posibilidades: la escritura terapéutica y la escritura creativa. Son dos campos diferentes sobre un mismo soporte.
Así que hay una primera pregunta que formularse:

jueves, 10 de octubre de 2013

Habrás escuchado que el primer paso para arreglar un problema es reconocer su existencia. Acudir a un terapeuta es un acto valiente. Es valiente porque implica vencer las barreras que cada uno de nosotros nos ponemos – para casi todo en la vida, a decir verdad -, barreras que incluyen presiones internas y externas: 
¿Qué pensará la gente si sabe que voy a un psicólogo? ¿Qué es lo que dice de mí ir al psicólogo? ¿Será incómodo? ¿Me juzgará? ¿Será muy caro? ¿Será efectivo? ¿Cómo encuentro un psicólogo?